Cómo disfrutar de la cerveza también en invierno

Arrasa el frío en esta época del año, por los que algunos flaquean y dudan en beberse una cerveza bien fría. Una serie de tips para disfrutar de nuestra bebida preferida en estos gélidos días.
Hay quienes dicen que las historias de verano son breves pero inolvidables. Hasta hace poco, la relación de los argentinos con la cerveza parecía encajar perfecto en este tipo de vínculo a base de sol y calor. Sin embargo, hoy cada vez son más los que se animan a probar un amor full time, con anillo y propuesta de casamiento incluidos, y ratifican el gusto por la cerveza también en invierno. Pero, ¿cómo hacer para que la convivencia funcione?

Hay más de 120 estilos diferentes de cerveza y los especialistas insisten en que la clave es saber elegir la más apropiada para cada momento. De cebada u otros cereales, de tirada comercial o elaboración artesanal, la cerveza gana terreno durante todo el año porque no sólo es la bebida más elegida por quienes buscan distenderse un rato con amigos, compartir una sobremesa en familia o simplemente relajarse después de un día de trabajo, sino que su sabor se impone también como maridaje gastronómico.

Algunas claves para que funcione:

tiempo, ¡calorías! Si vas a consumir cerveza un día muy frío, acompañala de un plato potente y bien proteico que te aporte energía y calor.

* ¡Temperaturas up! En invierno, optá por cervezas con más cuerpo. Éstas bebidas se caracterizan por tener una composición más intensa y para disfrutarlas al máximo, lo mejor es consumirlas a una temperatura entre 2 y 3 grados.

* A fuego lento. Beber de a poco permite saborear mejor cualquier cerveza. Durante el invierno, esto también contribuye a no enfriar el cuerpo bruscamente, y a hacer del beber una experiencia mucho más placentera.

* Un voto a favor de las aromáticas. La elaboración de cervezas se ha ido complejizando y hoy muchas incorporan notas de café, chocolate, frutas o especias. Estas variedades se pueden consumir menos frías que las clásicas y sus ingredientes suman calor al paladar.

* Con ésta sí, con ésta no. Ya sea en verano o en invierno, para elegir un maridaje es importante buscar el equilibrio. La cerveza no debe pasar al plato ni viceversa. Ambos sabores deben encontrarse en la boca para generar una experiencia gastronómica más interesante que si estuvieran por separado.

* Pizza con cerveza, siempre. No importa si es diciembre o julio, los argentinos amamos la pizza… ¡y la cerveza! Esta dupla implacable funciona con cualquier temperatura, porque la cerveza tiene ingredientes similares a los de una masa de pizza y, al encontrarse en boca, se realzan otros aromas y gustos ocasionando un disfrute mayor. Además, al tener gas, la cerveza limpia la grasa del paladar.

* En invierno, nutrite y disfrutá. Bebida con moderación, la cerveza también puede ser un aliado en tu alimentación, ya que se elabora a base de ingredientes naturales, no contiene grasas ni azúcares y, en cambio, sí posee hidratos de carbono, vitaminas y proteínas, propiedades fundamentales especialmente en los meses de frío.

Un secreto. En cualquier momento del año, animate a probar cervezas añejadas en barricas de whisky o de vino. Con una composición muy interesante, éste tipo de bebidas es tendencia. También resurgieron las “sour”, cervezas en las que fermentaron no sólo levaduras sino también bacterias, lo que produce una acidez particular, con aromas muy variados.

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